jueves, 8 de enero de 2009

Sala de edición

Ahora sí ha llegado la labor de estar muuuchas horas frente a la computadora, cortando cachitos de video, pegándolos, poniéndolos más adelante o más atrás. Me tardé en empezar esta fase del proyecto, primero por cuestiones técnicas, ya que necesitaba cierto equipo y programas que todavía no conseguía. Después un retraso que de alguna manera ya estaba previsto, por cuestiones médicas (quienes me conocen saben por qué) y la tercera es que me gusta dejar tiempo entre la grabación y la edición.

Cuando uno termina las grabaciones está muy emocionado pues es la primera vez que se ve de manera tangible una parte del resultado que ha costado tanto esfuerzo. Sin embargo, cuando se revisa lo que se grabó, los sentimientos cambian radicalmente... la ligera satisfacción se convierte en frustración y molestia (jeje) pues uno descubre con horror todos los pequeños errores que se dieron en la producción y que generalmente pasan desapercibidos en el momento.

Cuando se ven todas las tomas en una televisión todo salta a la vista. Para eso hay que tener un buen estómago y confianza en el trabajo realizado. Ese es el momento en que el cerebro empieza a pensar en las soluciones que se tendrán que llevar a cabo para arreglar los pequeños grandes problemas de continuidad... iluminación... sonido... cámara... maquillaje... dirección... actuación... etc, etc... nadie es perfecto. Después de eso hay que vaciar todas las tomas buenas ,según la lista del script durante la grabación y la revisión del video por parte del director.

Es entonces cuando uno se tiene que convertir en Dios, pues hay que darle orden a un completo caos... y también verdugo pues hay que cortar y desechar muchas cosas que costaron trabajo. Pues en eso estoy. La parte más solitaria del proceso y una de las más elementales. Aquí les dejo algunas imágenes de cómo se ve esta parte de la post-producción. Por cierto... ¡feliz año nuevo! (retrasado)....